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¿Cómo elegir un buen jamón ibérico?

Cómo elegir un buen Jamón Ibérico: 4 aspectos CLAVE

por Eva Robledo en dic 27 2023
La oferta de jamones ibéricos en España es enorme, es normal que te surjan dudas a la hora de elegir un buen jamón, pues se trata de una gran cantidad a desembolsar.  En este artículo te enseño exactamente en qué aspectos debes fijarte para elegir un buen jamón ibérico. ¿Qué hace que un jamón ibérico sea bueno? Antes de elegir un buen jamón ibérico, es importante que comprendas qué es lo que hace sea bueno. La respuesta está determinada por varios factores: 1. El origen del cerdo: el primer paso para elegir un buen jamón ibérico es conocer su procedencia. Los jamones ibéricos más valorados proviene de regiones como Extremadura, Andalucía, Jabugo y Castilla y León. Debido a que tienen condiciones climáticas y geográficas particulares que contribuyen a la crianza del cerdo y calidad del producto final. 2. Alimentación y cría: como dice el dicho:“somos lo que comemos” y los cerdos no escapan a eso. Por eso en su alimentación está la clave. Los cerdos ibéricos se crían en libertad en la dehesa y se alimentan principalmente de bellotas durante la montanera (temporada de engorde), una etapa crucial para el desarrollo de su sabor característico. Si este tema te interesa, puedes profundizar en nuestro artículo sobre la montanera. 3. Etiquetas y sellos de calidad: es esencial revisar las etiquetas del jamón ibérico a la hora de ir en su búsqueda, además de los sellos de calidad, ya que así te asegurarás de la pureza del producto. Si es blanca, quiere decir que es jamón ibérico de cebo (no de bellota), alimentado por piensos. En cambio, si es roja, tendrá entre un 50%-75% de ibérico de pura raza. Si es negra, significa que es 100% jamón ibérico de bellota.      Además, de incluir sellos como el DOP (Denominación de Origen Protegida) y el DO (Denominación de Origen), que garantizan que el jamón ha pasado por rigurosos controles de calidad y cumple con los estándares establecidos para la protección y autenticidad del producto. 4. Tiempo de curado: una de las etapas claves para la calidad del producto final. Dependiendo de factores como el tipo (bellota, cebo, etc), y el peso; el `promedio para jamones ibéricos de la más alta calidad tienen un periodo de curación de entre  24 a 36 meses, aunque algunos pueden superar los 48 meses. Por eso, ¡No te olvides! A mayor curación, mayor calidad del jamón.     Como te has dado cuenta, detrás de cada pieza hay un cuidado y proceso que comienza mucho antes del producto final y que continúa incluso terminada su curación. Por eso, estos criterios serán una garantía a la hora de comprar tu jamón ibérico. ¿Cómo elegir un buen jamón ibérico? Ahora que sabes qué es lo que hace que un jamón ibérico sea considerado bueno, voy a explicarte a que tienes que echarle el ojo cuando escojas tu pieza. Y es que, gracias a un estudio que permite medir la calidad del jamón, elaborado por la Universidad de Salamanca en colaboración con la junta de Castilla y León; donde se han sometido a pruebas un total de 91 muestras de jamón ibérico de diferentes marcas y de diversos grados de pureza, raza y de alimentación. A partir de una técnica rápida y no destructiva de registro infrarrojo, se creó un sofisticado panel de cata que propone un sistema de evaluación de 28 parámetros sensoriales basados en el aspecto (veteado, color), olor (intensidad, curado), sabor (umami) y textura (jugosidad, dureza).   Analizando el anagrama, hay cuatro áreas a tener en cuenta para asegurarnos de que estamos en posesión de un buen jamón ibérico: 1. Aspecto y color:  Lo primero que haremos es observar el color de la pezuña de la pata. La uña debe ser negra, de aquí es que proviene la típica expresión de “pata negra”. Luego también influirá el grosor de la pata o diámetro del tobillo. Mirar la parte de arriba, cuánto más estrecha mejor. Esto significa que el cerdo ha tenido una vida con más movimiento y por eso es más estilizado. Cuando la pata es menos delgada y alargada es que es un híbrido.  Al cortar nuestro jamón ibérico, su color debe ser rojo intenso y brillante, con infiltración de grasa veteada, que observaremos al ir cortando las lonchas. Hay que prestar atención a las vetas de grasa alrededor de la parte magra. Si el color es rosado y las vetas blancas forman rayas en general en toda la pieza, es que no son 100% ibéricos. Para confirmar que es ibérico de verdad, debe tener un color cereza y un bloque de grasa que no esté mezclado con el resto. Pero, ¡Ojo! Si el jamón tiene muchas vetas, comienza a sospechar de que no es un jamón ibérico puro. Para que lo tengas en cuenta, aquí te dejamos los 8 Mejores Jamones ibéricos de España: Calidad - Precio 2. Textura y sabor: Uno de los aspectos más distintivos del jamón ibérico y como ya mencioné más arriba, es su grasa filtrada. Su cantidad es importante, ya que aporta jugosidad y sabor al jamón. Una pista para que te des cuenta de la calidad del producto, es que la grasa de un buen jamón, su olor pasa suavemente, casi que desapercibido por la nariz, no se queda atascado e incluso al tocarla, se deshace entre nuestros dedos. Su aroma será agradable y muy característico, con notas de frutos secos y matices dulces. Al momento de probarlo, su textura será suave y untuosa. Pero, en las zonas donde no tenga grasa, notaremos que su carne encuentra totalmente seca, lo que nos va a indicar que contiene muchísimo espesor de sabor. También te será de ayuda nuestro post de RR ibéricos en Cuatro al día en donde te enseñamos como diferenciar tres 3 buenos jamones ibéricos, uno de cebo, otro de cebo campo y nuestro jamón ibérico puro (100% de bellota).   En conclusión Saber elegir un buen jamón ibérico, implica conocer el proceso que hay detrás del producto final, como saber interpretar las señales que nos da el jamón cuado lo tenemos delante.  Un consejo útil es que busques tus productos en tiendas que aseguren el bienestar animal y cumplan con los parámetros que detallamos. Conoce nuestros jamones ibéricos
Los mejores embutidos ibéricos de España

Los mejores 10 embutidos ibéricos de España

por Eva Robledo en dic 19 2023
Forman parte del ADN gastronómico e identidad cultural del país. Ya sea para tapear, desayunar, almorzar o cenar, los embutidos ibéricos dicen "presente" en la cocina española. Tanto es así que fuera de nuestras fronteras siguen causando furor. Distribuidos a lo largo y ancho del país, cada región se vuelve peculiar en su producción, diferenciándose del resto. Hoy no hacemos las maletas, pero nos vamos de viaje. En una ruta llena de sabor, vamos a enseñarte los mejores embutidos ibéricos de España y por qué tienen tanta fama. Sin más, que comience nuestro recorrido. ¿Por qué los mejores embutidos son ibéricos? Elaborados a partir del cerdo ibérico, que como ya sabéis es una raza autóctona de la Península Ibérica. Su alimentación y estilo de vida es la base fundamental de la calidad que se obtiene en el producto final. A los cerdos se les permite vagar por los bosques de robles, mientras se alimentan de bellotas, hierbas y pasto.  El clima seco y cálido proporciona las condiciones de curado ideales para producir estos embutidos exclusivos.  A lo largo de los siglos, curar estas carnes se ha convertido en un oficio artesanal. Desde la salazón y el condimento hasta el paciente curado en seco y el añejamiento, los embutidos ibéricos españoles muestran una armonía de aromas, texturas y sabores.  Y como si fuera poco, hay que mencionar los beneficios de su aporte nutricional, ya que su ingesta aporta potasio, zinc, magnesio, proteínas y grasas monoinsaturadas.  Queda así al descubierto el porqué los embutidos ibéricos son los mejores. Detrás de cada pieza hay un cuidado y proceso que comienza mucho antes del producto final y que continúa incluso terminada su curación. Lo que convierte a estos productos en tu mejor elección si buscas sabor, calidad y textura. Los 10 mejores embutidos ibéricos de España de norte a sur y de este a oeste 1-Lacón Gallego:  Una vez más, el norte nos sorprende con sus delicias. Este embutido ibérico, que posee denominación de origen protegida, proviene de las razas Celta, Large White, Landrace y Duroc. Para su elaboración se utiliza la pata delantera del cerdo, el cual es sacrificado a los seis meses, con al menos 90 kg. Su proceso de elaboración tarda unos 35 días, incluyendo salazón, lavado, asentado y secado. Así, el producto final es un lacón redondeado, con bordes perfilados, que conserva todas las partes de la pata, excepto la escápula. Pesa entre 3 y 5.5 kg, con una grasa untuosa que aporta un aroma suave y un sabor ligeramente salado a la carne magra y rosada. 2- La Txistorra:  Aunque es un embutido ibérico originario de Navarra, es en País Vasco donde es más habitual. Un referente gastronómico por su versatilidad, que permite su inclusión en tortillas, guisos, parrillas y bocadillos, solo por mencionar sus usos más habituales, pero la lista continua, tanto como tu imaginación pueda volar. Es similar al chorizo y está compuesta principalmente por carne de cerdo picada y adobada con sal y especias como pimentón y ajo. Es un embutido fresco, ya que no posee un proceso de curación prolongado. Con un sabor más suave que otros embutidos, permite ser consumida fresca, asada o cocida. Te dejamos nuestra recomendación para hacerte de una de las mejores txistorras de Navarra. 3- Morcilla de burgos:  Reconocida desde 2018 por la unión Europea con la indicación de geografía protegida, este embutido ibérico no puede estar ausente en tu tabla. Hecho a base de arroz, sangre de cerdo, cebolla, sal y especias, su elaboración artesanal puede variar entre pueblos de la provincia de Burgos. Gracias a su sabor único y robusto, puede realzar una amplia variedad de platos, como también incluirla en los más elaborados, pues ya saben que para gustos no hay nada escrito. Puedes conseguir tu morcilla auténtica de Burgos aquí, y pasar de saborearte a degustarla. 4-Lomo ibérico de bellota: Como aclara su nombre, este producto es un embutido curado hecho del lomo (la parte lumbar) del cerdo ibérico. Existen varias denominaciones de origen, entre ellas se destaca la de Guijuelo, en Salamanca, y las dehesas de Extremadura.  Con un proceso de curación similar al de jamón, pero más corto (alrededor de 6 meses), ya que el músculo lumbar tiene menos grasa infiltrada que la pierna del cerdo. Este embutido ibérico es de sabor intenso pero de textura tierna y fibrosa. Resulta excelente en platos de pasta, arroces y estofados. Es un producto más versátil en la cocina que el jamón ibérico, así que siéntete libre para cocinar con él. Nosotros mismos contamos con un lomo ibérico de bellota de la máxima calidad y tiempos de curación excepcionales. 5- Cecina: Una especialidad cárnica curada es originaria de la provincia de León. A diferencia de otros embutidos ibéricos que fuimos nombrando, esta es elaborada con los muslos de res salados, ahumados y secados al aire entre 3 y 6 meses, hasta desarrollar una corteza exterior oscura.  Posee un rico sabor carnoso que combina el equilibrio perfecto entre la grasa y ternura. Generalmente, se sirve en lonchas finas como aperitivo o tapa, ya que combina muy bien con el pan, vino y queso, pero también puedes buscar tu combinación ideal. 6- Jamón ibérico de Bellota: Ya sabéis que es nuestro predilecto, pero además de eso, un estandarte de nuestra cultura. Aunque técnicamente no es un embutido, nuestro jamón ibérico de bellota no podía estar ausente de esta lista. Las zonas más reconocidas para su producción son: Extremadura, Andalucía occidental (Huelva, Córdoba, Sevilla), también se suma, Salamanca y algunas zonas de Cáceres y Badajoz. Su color rojo intenso dilatan los ojos de quien lo mire de cerca, con vetas de grasa filtrada que le aportan brillo y jugosidad. Al degustarlo se puede apreciar el aroma intenso pero con un sabor delicado. No hay plato que no vaya bien con él, pero por las dudas, aquí te dejamos nuestro artículo con algunas ideas para que experimentes: 10 ideas creativas de entrantes con jamón ibérico 7- Sobrasada: La sobrasada de Mallorca es todo un clásico de Baleares, que por su popularidad se ha expandido al resto de nuestra geografía. Está hecha a base de carne de cerdo con paprika, sal y otras especies. Su sabor característico proviene del uso de la paprika, que le confiere un color rojizo y al paladar resulta ligeramente picante con un dejo ahumado. El proceso de curación de este embutido ibérico es de aproximadamente 30 días. Al tener una textura suave y untable, se vuelve irresistible para acompañar con el pan y queso, pero también se adapta muy bien a diferentes preparaciones. 8-Morcón ibérico de bellota: Hay varias regiones en donde lo podemos encontrar, entre ellas Extremadura, Andalucía, Castilla y León. Un embutido ibérico similar al chorizo con la diferencia de que la carne usada para su elaboración es de mayor calidad y más magra. Se utiliza el cabecero del lomo de cerdo ibérico alimentado a base de bellotas y adobado con pimentón de Vera. Obteniendo así, un sabor intenso y especiado. Existen muchas formas en la que puedes disfrutar de él; solo queda que busques la que más te tiente, porque el mejor morcón ibérico te lo damos nosotros. 9- Fuet: Desde Cataluña llega uno de los embutidos ibéricos más popular del país, aunque su versión más tradicional es el salchichón de Vic. Este embutido, cuenta con el reconocimiento de Indicación Geográfica Protegida. Elaborado con la carne magra del cerdo, grasa, sal y pimienta, su tiempo óptimo de curación es entre 90 y 180 días. De sabor fuerte y salado, muchos lo prefieren acompañar de manera simple con pan y queso, pero también hay quienes lo incluyen en algunas preparaciones. De lo que estamos seguros es que una vez que empieces con él, no pararás hasta acabarlo. 10- Paleta ibérica de bellota: Terminamos con un imprescindible. Es un embutido ibérico tan típico que no podía ausentarse. A diferencia del jamón, la paleta proviene de la parte delantera del cerdo. Como ya sabemos, se sigue un estricto cuidado hasta llegar a obtenerse el producto final. Pero la gran diferencia respecto del jamón ibérico, está en que la paleta tiene un sabor más dulce y es mucho más versátil al momento de usarla para cocinar. Pero mejor que contártelo es que lo compruebes por ti mismo probando nuestra paleta ibérica de bellota. Conclusión Sin lugar a dudas, los mejores embutidos ibéricos están en nuestras tierras. Pero más allá de su mérito culinario, estos embutidos representan una parte icónica de la identidad. Desde RR Ibéricos abogamos por incentivarte a buscar productos donde su producción sea respetuosa con los animales y amigable con el medio ambiente, como es nuestro caso, con cerdos ibéricos criados en total libertad y alimentados con bellotas y pastos naturales en la Sierra Norte de Sevilla. Siempre con mimo y cariño, consiguiendo así ese producto final de excelente calidad.     Conoce nuestros productos ibéricos
Tartar de salchichón cular ibérico: la mejor receta

Receta de Tartar de Salchichón Ibérico: Fácil y sana

por Eva Robledo en dic 12 2023
En épocas donde prima el entusiasmo por preparar nuevos platos y sorprender a nuestros comensales, te proponemos una versión innovadora de un clásico gourmet, hablamos del tartar de salchichón cular ibérico. Una receta rápida, sencilla, sin complicaciones, pero que asegura ser un deleite. El salchichón está entre los embutidos más típicos de nuestra gastronomía, gracias a su sabor fuerte y tan característico, esto lo hace ideal para recrear esta receta. ¿Qué tener en cuenta al momento de preparar un tartar de salchichón? A la hora de hacer un tartar de salchichón ibérico no hace falta ponerle muchos ingredientes para que salga bien. El secreto aquí está en conservar la esencia del ingrediente principal. Por eso, será vital que lo aliñes justo cuando lo vayas a consumir, primero para que no se quede acuoso debido a la larga maceración y segundo, ya que así evitaremos que nuestro salchichón adquiera un color oscuro por el paso del tiempo. Como ya dijimos en la descripción de esta receta, el salchichón debe estar picado. Pero, ¡ojo aquí! Debemos realizarlo con cuchillo o también podemos utilizar las manos. Al hacerlo de esta manera conseguiremos bocados donde los sabores se expresaran mejor que si lo hiciéramos con una picadora, lo cual, por el contrario, compactaría el sabor. Debemos remarcar la importancia de elegir ingredientes frescos y de calidad. Sabemos que son estos detalles los que realmente hacen únicos a los platos. Por eso te recomendamos que elijas nuestro salchichón cular ibérico de bellota, porque es sostenible y porque respetamos los tiempos de curación para que posea la máxima calidad y sabor. Tartar de salchichón ibérico: la mejor receta Llegó el momento de pasar a la acción y comenzar a preparar nuestra receta. Ten cuidado de no distraerte cuando la termines porque seguro que no durará más de cinco minutos sobre la mesa.  Ingredientes: Salchichón cular ibérico de bellota 1 cucharada de alcaparras, escurridas y picadas 1 cucharada de cebolla roja, finamente picada 1 cucharada de mostaza Dijon 1 cucharadita de salsa Inglesa 1 yema de huevo 2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen Sal y pimienta negra a gusto Perejil fresco, picado (opcional, para decorar) Tostadas o pan crujiente (para servir) Instrucciones: Paso 1: Comenzamos cortando el salchichón ibérico en pequeños cubos uniformes. Recuerda que puedes hacerlo con cuchillo o bien utilizar las manos. Es aconsejable que esté bien aireada y a temperatura ambiente, con la piel retirada antes de cortarla. Con este paso realizado, cortaremos las alcaparras, los pepinillos y la cebolla roja. Por otro lado, cogeremos un tazón para mezclar la mostaza de Dijon, la salsa inglesa, junto con la yema de huevo y el aceite de oliva extra virgen. Lo batimos hasta lograr que se integre bien y quede una mezcla homogénea. No te preocupes si te queda aún de tu producto, aquí te ayudamos a conservar el salchichón ibérico en 8 pasos Paso 2: Con todo listo, estamos en la recta final de nuestra receta, ahora solo queda unificar todos los ingredientes. Para esto, agregamos los cubos de salchichón cular ibérico a la mezcla que dejamos preparada en el tazón y revolvemos suavemente para que se impregnen bien. Añadimos las alcaparras, los pepinillos y la cebolla roja picada. Mezclamos todos los ingredientes y condimentamos con sal y pimienta a gusto. Recuerda que el salchichón ibérico, de por sí, es salado, así que prueba antes de agregar demasiada sal. Paso 3: Dividimos la mezcla del tartar en porciones individuales y las colocamos en aros metálicos para lograr la forma estilizada que caracteriza al plato. No te preocupes, si no tienes un aro metálico; también lo puedes lograr utilizando las manos y ayudándote con una cuchara hasta conseguir la forma deseada. Paso 4: Para finalizar nuestro tartar de salchichón cular ibérico, decoramos con perejil fresco picado y lo servimos con tostadas de pan crujiente para acompañar. ¡Ahora si a disfrutar hasta el último bocado!  Esperamos que te luzcas con esta propuesta innovadora y deliciosa.  Es parte de nuestro compromiso incentivarte a elegir productos artesanales y sostenibles, por eso desde RR Ibéricos, hacemos hincapié en que elijas ingredientes que prioricen el respeto animal y conservación del medio ambiente.       
7 características principales de la dieta mediterránea

7 características principales de la dieta mediterránea

por Eva Robledo en dic 05 2023
La dieta mediterránea ha dado la vuelta al mundo, conquistando a expertos en nutrición como así también a los amantes de la comida. Famosa por su diversidad de sabores, texturas e ingredientes, hace casi un siglo que llegó para quedarse.Pero, ¿qué hace que la dieta mediterránea sea tan valorada? Vamos a indagar en las cualidades que posee, así como en su origen, para entender por qué es tan especial y elegida por muchas personas que desean equilibrar el placer de comer y a la vez cuidar la salud.¡Comencemos!   ¿Cómo surgió la dieta mediterránea? Aunque no hay una fecha o lugar preciso para hablar de su origen, muchos historiadores defienden la teoría de que la dieta mediterránea comenzó en la época del Imperio Romano, cuando la civilización se extendió por toda la cuenca del mediterráneo. También hay quienes sostienen que la dieta se fue configurando entre el paso del tiempo y con influencias de otras culturas como la árabe o la celta, así como también, con la llegada de productos de América.Su nombre deriva de las palabras griegas “diaita” y “mesos”, que juntas significan “forma de vida” o “estilo de vida”. Nada casual, ya que esta connotación refleja la filosofía que se propone: integrar un equilibrio no solo por lo que comes, sino por cómo vives, recalcando la importancia de disfrutar del placer de comer.No fue hasta 1950 que obtuvo su reconocimiento en términos de salud, gracias al “Estudio de los Siete Países” liderado por Ancel Keys; donde se destacaron los beneficios para la salud de las poblaciones que seguían una dieta mediterránea tradicional. Este hito impulsó su aprecio y difusión global en las décadas posteriores. Antes que nada, ¿qué es la dieta mediterránea? He aquí la pregunta que muchos se hacen. Aunque a simple vista parece fácil descifrarlo, no todo es lo que parece. La dieta mediterránea es mucho más que un plan alimenticio, ya que propone un enfoque holístico al combinar un conjunto de hábitos alimenticios, con la práctica de ejercicio físico y la socialización a través de disfrutar de las comidas compartidas. ¿Qué alimentos integran la dieta mediterránea? Claro está, que sus ingredientes provienen de países circundantes al mediterráneo. Siendo los más destacados: verduras, legumbres y granos enteros, así como la fruta y los pescados, agregando un consumo mínimo de carnes e hidratos de carbono, como la pasta y el arroz, sumando frutos secos, aceite de oliva como uno de sus elementos más destacados, incluyendo el consumo de vino con moderación. De esta manera, la dieta mediterránea queda conformada en un consumo mínimo de carnes e hidratos de carbono, centrando la importancia de consumir vegetales e incorporar las grasas monoinsaturada. ¿Qué beneficios propone para la salud la dieta mediterránea? Como mencionamos al principio, este estilo de alimentación ha sido muy elogiado por los profesionales de la salud, ya que comprende un equilibrio óptimo para nuestro día a día. Siendo así, que las investigaciones que se llevaron a cabo sobre los beneficios de la dieta mediterránea, han ratificado que su inclusión influye en la reducción del riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer. Además, se ha asociado con la longevidad y la salud mental, en enfermedades de deterioro cognitivo como el Alzheimer y el Parkinson.La utilización del aceite de oliva en la dieta mediterránea favorece a disminuir el riesgo de padecer obstrucción arterial, trayendo como beneficio el contenido de vitamina E y carotenos. Conoce más de una pareja que van muy bien en esta dieta, Jamón ibérico y aceite de oliva: La excelencia gastroConcluyendo que, uno de los puntos fuertes para la salud que aporta a dieta mediterránea, es que nos permite consumir un gran abanico de alimentos que nos aportan una multitud de nutrientes. ¿Cuáles son las 7 características principales de la dieta mediterránea? Vamos a hilar fino y entrar en detalle sobre las 7 características que hacen que la dieta mediterránea funcione y sea tan buena para nuestro organismo. 1- Abundancia de frutas y verduras: como bien sabemos, proporcionan una dosis muy completa de vitaminas, minerales y antioxidantes, sumado al aporte de fibra. El detalle aquí, está en escoger productos que sean frescos y como siempre pujamos, sostenibles y amenos con el medio ambiente. 2- Aceite de Oliva extra virgen como grasa principal: no es solo un componente más de la dieta mediterránea, sino su columna vertebral. ¿Acaso hay un producto más típico de la región del mediterráneo? Rico en ácidos grasos monoinsaturados, el aceite de oliva es esencial para una salud cardiovascular óptima. Extraído de las aceitunas, es una fuente esencial de grasas monoinsaturadas. 3- Predilección de pescado y aves: en lugar de carnes rojas, la dieta mediterránea se inclina por fomentar el consumo de pescado y aves. Pero, ¿Por qué? Como explicamos al mencionar su procedencia, esta elección se basa en la disponibilidad local y la tradición culinaria, dado que muchas comunidades mediterráneas están ubicadas cerca del mar. Colabora a la salud cardiovascular y cerebral, dado que son fuentes de proteínas magras y ácidos grasos omega-3. También aportan nutrientes esenciales como el yodo y el selenio.4- Inclusión de frutos secos y semillas: almendras, nueces y semillas son tesoros nutricionales en la dieta mediterránea. Añaden grasas saludables, proteínas y fibra, ofreciendo beneficios para la saciedad y la salud cerebral. 5- Consumo moderado de productos lácteos: la dieta mediterránea incluye productos lácteos en moderación, como yogur, queso y leche, proporcionando calcio y probióticos beneficiosos para la salud ósea y digestiva. Remarcando la impronta que tiene en su elección la tradición cultural. 6- Énfasis en granos integrales y legumbres: la elección de granos enteros, como la cebada y la quinoa, junto con legumbres como garbanzos y lentejas, asegura una ingesta adecuada de fibra y nutrientes esenciales. Al igual que los frutos secos, este tipo de alimentos promueven la saciedad. 7- Adecuado consumo de vino tinto: en el contexto adecuado, un vaso de vino tinto acompaña a las comidas, ofreciendo no solo placer al paladar, sino también antioxidantes como el resveratrol que se asocian con beneficios para la salud cardiovascular. La importancia del jamón ibérico de bellota Aunque mencionamos 7 características principales en la dieta mediterránea, tenemos que hacer un inciso para hablar de la importancia del jamón ibérico de bellota en esta alimentación. El corazón de la dieta mediterránea reside entre la variedad de alimentos y el equilibrio al momento de consumirlos. Nuestro jamón ibérico de bellota, un distinguido de nuestra gastronomía, aporta grasas monoinsaturadas (más del 55% de ácido oleico, el mismo del aceite de oliva). Esto es gracias a que la base de su alimentación proviene de las bellotas durante la temporada de la montanera.Puedes enterarte de más en nuestro artículo de: Montanera: ¿qué es y por qué es necesaria para tus ibéricos? Además de añadir un toque distintivo a la dieta mediterránea, elevando la experiencia culinaria a nuevas alturas; su alto contenido en ácido oleico, en proteínas y en vitaminas como la B1 hace de él un producto clave en esta alimentación, y ¡Por supuesto, el resto de embutidos ibéricos también entran dentro de la dieta mediterránea! Elegí el que más te guste en nuestro post con los mejores 10 embutidos ibéricos de EspañaAquí tienes un artículo para que conozcas en detalle más sobre nuestros embutidos ibéricos: Tipos y características Conclusión Es importante destacar que la dieta mediterránea no se trata solo de la cantidad de productos que se consumen, sino también de la variedad y el equilibrio. Lo que nos permite a las personas disfrutar de una gama completa de nutrientes sin depender en exceso de un solo tipo de alimento.Y como siempre remarcamos desde RR Ibéricos, destacar la importancia de elegir productos frescos y amenos con el medio ambiente, la calidad de lo que consumimos cuenta al momento de mantener una salud sana y equilibrada. Conoce nuestros productos ibéricos
Pan con tomate y jamón ibérico

La mejor receta de Pan con tomate y Jamón ibérico

por Eva Robledo en nov 28 2023
Más que un clásico culinario de nuestro día a día, es un símbolo de nuestra cultura gastronómica. Pan con tomate y jamón, pa amb olí o pan tumaca, tú dile como quieras, pero no dejes de disfrutarlo. Hoy vamos a reivindicar una receta que a simple vista es muy fácil, pero que tiene sus mañas y secretos. Lo que sí, te advertimos que al finalizar el artículo, no podrás evitar salir corriendo a preparar tu propio pan con tomate y jamón. Origen del pan con tomate: un amor de toda la vida No fue hasta 1884 que se menciona por primera vez en literatura catalana el término de “Pan con tomate” para quedarse de por vida en nuestros corazones. Pero este solo sería el inicio; ya que sería combinado con otros productos típicos de nuestra gastronomía, como el aceite de oliva y el tan preciado jamón ibérico de bellota. A día de hoy, sea como desayuno, almuerzo o cena, el pan con tomate y jamón ibérico siempre sienta bien. Aunque resulte sencilla su preparación, en el detalle está el secreto, dicho esto, sin más preámbulos, vamos a comenzar a desentrañar este clásico. ¿Qué productos elegir para preparar nuestro pan con tomate y jamón ibérico? Como siempre decimos, la calidad es lo primero. Asegurarnos la calidad de nuestros productos es el primer paso que se requiere para que cualquier receta que vayamos a preparar salga bien. Esto no tiene por qué estar asociado a pagar de más por nuestros productos, sino simplemente conocer sobre su procedencia.  La fórmula perfecta para preparar la mejor receta de pan con tomate y jamón ibérico está en seleccionar cuidadosamente nuestros ingredientes. Vamos a detallar las variantes que puedes escoger para cada uno de los productos. Luego queda en ti escoger el que más te guste. Tipos de pan que puedes utilizar: 1- Pan de cristal: este tipo de pan tiene una corteza muy crujiente y una miga aireada en su interior. Gracias a eso, absorbe muy bien el tomate y aceite de oliva. Conseguirás tostadas livianas pero super crujientes en cada bocado. 2- Pan de pueblo: su corteza gruesa, dorada y crujiente, permite que su miga se conserve suave y esponjosa por más tiempo. Su forma circular hace que sea imposible no distinguirlo. 3- Pan integral: si deseas incorporar más fibra a tu dieta, es una buena opción a tener en cuenta. Con una mayor presencia de cereales, aporta un sabor más robusto y textura más densa. Lo puedes conseguir en diferentes formatos. 4-Barras de pan artesano: de las más tradicionales y populares para preparar pan con tomate y jamón ibérico. Una combinación equilibrada entre la miga suave pero con un exterior crujiente. Si te quedaste con ganas de saber más, te dejamos aquí nuestro artículo sobre el pan gallego, joya culinaria de España. Tipos de tomates que puedes utilizar: Voy a hacer un inciso aquí, ya que tenemos que prestar atención cuando los estemos eligiendo. Es importante que estén maduros, puesto que serán la base de la cobertura y una parte fundamental de la receta. Es preferible escoger aquellas variedades de tomates carnosos y jugosos. Las opciones más comunes son: 1- Tomate de pera: de pulpa firme y jugosa, es fácil distinguirlo, ya que tiene una contextura más bien alargada que redonda. Es una opción popular para la preparación de pan con tomate y jamón ibérico, debido a su sabor intenso y su textura carnosa. 2- Tomate raf: también conocido como tomate rosa de Barbastro, dado que además es de un color rosa intenso. Es muy apreciado por su sabor dulce, pero además porque es jugoso y grande, siendo un match perfecto para la receta. 3- Tomate kumato: de color más oscuro, su apariencia a veces puede engañar, ya que parece que aún no están maduros. Tiene un auténtico e intenso sabor, siendo más dulces que los tomates habituales, con notas ligeramente ácidas, que contrastan y producen una sensación única. 4- Tomate de ensalada: estos tomates, como los del tipo “marmande” o “corazón de buey”, tienen un interior jugoso y fresco; con frecuencia son utilizados para este tipo de recetas. Aceite de oliva para nuestra receta Dos ingredientes de la preparación que son referenciales de nuestra cultura y claves para preparar nuestra receta. Hablamos del aceite de oliva y el jamón ibérico. ¿Por qué utilizar aceite de oliva extra virgen?, este tipo de aceite, además de ser un producto icónico de nuestro país, es el que más calidad posee, sometiéndose a un proceso de extracción mediante métodos mecánicos, sin uso de calor o productos químicos. Su sabor pronunciado, pero de aroma fresco y frutado, no solo conserva más nutrientes, sino que hace una pareja ideal con el jamón ibérico. De todas maneras, recuerda que en nuestro artículo sobre jamón ibérico y aceite de oliva, entramos más en detalle sobre esta fabulosa combinación.   Si queremos preparar la mejor receta de pan con tomate y jamón, la elección del aceite de oliva extra virgen extra, no será un pormenor, dado que complementa los sabores de los tomates maduros y el jamón ibérico.  Como mencionamos al comienzo, lo esencial es que priorices la calidad de cada producto.  Desde RR Ibéricos, queremos motivarte a elegir productos regionales y sustentables. Puedes buscar opciones que provengan de zonas conocidas por la producción de aceite de oliva de alta calidad. Nosotros elegimos Pruna Oliva, una cooperativa de Sevilla, que desde 1969 produce aceite de oliva virgen extra con denominación de origen protegida. ¿Qué jamón utilizar? Uno de los jamones más apreciados y utilizados para el pan con tomate es, sin dudas, el jamón ibérico de bellota. Un producto cuidado y selecto, que mantiene viva nuestra tradición. Además de que su ingesta nos provee de un gran aporte energético, gracias a las proteínas del jamón ibérico de bellota, hacen que sea la opción correcta en cualquier momento del día. Independientemente, de cuál sea tu elección, asegúrate de que el producto que elijas sea fresco y de calidad.  El pan con tomate y jamón ibérico es una receta sencilla, que destaca la calidad de sus ingredientes. También te puede resultar útil nuestro post sobre: 8 Mejores Jamones ibéricos de España: Calidad - Precio La mejor receta de pan con tomate y jamón ibérico  Ahora que sabemos la variedad de productos que podemos elegir, es momento de pasar a la acción. Vamos a poner manos a la obra y preparar ¡La mejor receta de pan con tomate y jamón ibérico! Ingredientes: Pan  Tomate Nuestro jamón ibérico de bellota Aceite extra virgen Ajo, sal y pimienta. Cómo hacer pan con tomate y jamón ibérico Llego el momento más esperado, ya tenemos todo listo y estamos cada vez más cerca de sentarnos a disfrutar, ¡Comencemos el paso a paso! En primer lugar, lavamos y pelamos los tomates (opte por los de pera, que van muy bien), aquí, depende si os gusta o no, pueden agregar ajo, a mí como en particular me gusta se lo agregue. Colocamos los ingredientes en un bol junto con la sal y el aceite de oliva extra virgen, con todo listo, trituramos. Dejamos de momento el tomate de lado, para enfocarnos en el pan. Elegí el pan de cristal, porque me encanta que sea liviano y crujiente a la vez, pero ya saben que para gustos no hay nada escrito. Si no tienen una tostadora, pueden tostar las rebanadas directamente en el horno o la sartén.  Con todo listo, estamos a punto de pasar al mejor momento. Colocamos las rebanadas en un plato y extendemos la mezcla que hemos hecho con el tomate, el ajo y el aceite de oliva extra virgen (si gustas, puedes agregar un chorrito más de aceite de oliva), coronamos colocando el jamón ibérico de bellota y ¡bon appétit!   Una preparación que apetece en cualquier momento del día, sea para desayunar, comer o cenar, siempre queda genial. La receta de pan con tomate y jamón, son de esos amores que duran para toda la vida y que mantiene latente una parte de nuestra cultura. Como abogamos en RR Ibéricos, en la medida que puedas, trata de escoger productos que sean de calidad, ecológicos y regionales. Acuérdate que el truco de toda receta está en la calidad de los ingredientes. Y por sobre todo, ¡disfruta!
que es la montanera

Montanera: ¿Qué es y por qué es necesaria para tus ibéricos?

por Eva Robledo en nov 22 2023
Como explicamos en diferentes artículos en nuestro blog, sabemos que el corazón de nuestra tradición radica en toda la magia que posee la dehesa. Hoy queremos hablar de un momento especial que ocurre allí durante el año.  Más allá de ser un fenómeno natural, la montanera se revela como un capítulo esencial en la crianza de nuestro cerdo ibérico. Un puente entre el pasado y el presente, en una práctica que une a las comunidades con su tierra y su herencia gastronómica. Pero, ¿qué que sucede durante la montanera? Vamos a develar y explicarte todo lo que ocurre en la dehesa durante la montanera para que te adentres a una parte de nuestra cultura. ¿Qué es la montanera? La montanera representa la fase final en la cría de nuestro cerdo ibérico. Siendo el momento donde se dedicara exclusivamente a comer, ejercitarse y dormir bajo el cielo de la dehesa. Como te contamos en nuestro post sobre la dehesa y el cerdo ibérico, sabemos que no solo es su lugar favorito, sino que nace y pasa su vida en este paraje, creando una sinergia entre ambos. El inicio de la montanera dependerá de la climatología de cada año; lo habitual es que la temporada comience a finales de octubre y principios de noviembre, extendiéndose hasta mediados de marzo. Es en estos meses cuando las hiervas crecen y la bellota madura, creando el entorno perfecto que nuestro cerdo necesita. Durante estos meses, el cerdo llevará a cabo un proceso de engorde entre bosques de alcornoques y encinas, siendo la bellota su alimento predilecto, propiciando que su carne se nutra con los aceites que esta le aporta. Estos aceites, conocidos también como ácido oleico, serán los responsables de otorgarle los aromas y sabores característicos del jamón ibérico de bellota.  Al desplazarse para conseguir sus tan ansiadas bellotas, están en constante ejercicio. De esta manera, su carne forma fibras musculares que, junto con su contenido graso, aportan las características positivas y distintivas del producto final.  ¿Por qué es tan importante que el cerdo ibérico se alimente con bellota? Durante la montanera, la bellota está al alcance de sus narices. Esto, además de poner muy contentos a nuestros cerdos, le propicia una gran fuente de nutrientes. Siendo uno de sus componentes principales el ácido oleico. No solo le aporta sabores y aromas únicos, sino que contribuyen a que su consumo sea beneficioso para nuestra salud. Por eso se recomienda que, en una dieta equilibrada, puedas incorporar la ingesta de jamón ibérico de bellota, ya que al presentar cantidades significativas de ácido oleico, favorece el fortalecimiento del sistema cardiovascular. Por un lado, contribuye a reducir la tensión arterial y por otro, ayuda a reducir el colesterol malo, como consecuencia aumenta el colesterol bueno. Puedes profundizar más con nuestro artículo sobre los beneficios y propiedades del jamón ibérico de bellota.  ¿De qué se alimenta el cerdo ibérico durante la montanera? Aunque su alimento preferido es la bellota (sintiéndose atraído por su alto contenido en azúcares), no es de único que se alimenta, ya que también aprovecha las hierbas que la dehesa le ofrece durante la montanera siendo así, protagonista de su dieta. Sumado a que además le aporta una gran fuente de antioxidantes.  Pero¿Acaso la hierba es importante en su dieta? Vamos a desmentir el mito de que el cerdo ibérico se alimenta pura y exclusivamente de las bellotas. Empecemos por comprender, que la bellota tiene un periodo de maduración de un año; por lógica, es el tiempo que hay que esperar si se quiere ofrecer a los cerdos dicho alimento. Por tanto, para qué pueda comer su tan ansiado alimento, hay que esperar a que comience la montanera. Por otro lado, la bellota es un alimento más bien seco; por lo que consumir hierba le refresca la boca al cerdo y le ayudará a que pueda seguir comiendo bellotas. Teniendo en cuenta que, cuando se elabore el producto final, si el cerdo ha comido hierba, se conseguirá que se conserve mejor y la grasa no tome matices demasiados rancios. ¿Cuál es el peso que adquiere el cerdo durante la montanera? Los cerdos ibéricos suelen comenzar la montanera con unos 18 o 19 meses; en ese periodo de edad, su peso ronda entre los 100 y 105 kilos. Mientras pasan sus días disfrutando la dehesa en la montanera, comen aproximadamente entre 3 y 4 kilos de hierbas y unos 12 a 14 kilos de bellotas; no por nada es su época favorita. Al acabar la temporada de montanera, el cerdo tendrá entre unos 21 y 22 meses, habiendo engordado un total de unos 70 u 80 kilos. Recalculando los kilos de comida que consumen al día durante lo que dura la montanera, estamos hablando de unos 900 kg de bellotas y 330 kg de hierbas. Vale la pena aclarar que, aunque el cerdo ibérico no alcance el peso deseado durante la montanera, el producto final no tendrá una menor calidad, sino todo lo contrario. El jamón ibérico de campo proviene también de cerdos que se han alimentado con bellota, libres en la dehesa, pero que al no alcanzar su peso óptimo, terminan su proceso de engorde con pienso. ¿Cuál es la rutina que siguen nuestros cerdos ibéricos durante la montanera? En su día a día, nuestros pequeños son liberados a la dehesa desde muy temprano, aunque su horario puede estar condicionado por la temperatura de la noche anterior. Por ejemplo, si la noche anterior ha helado, su salida se demorará. Este retraso permite cuidar de los cerdos y también la dehesa, dando más tiempo a que la hierba se descongele y que ellos puedan disfrutarla. Dependiendo del tamaño de las fincas, se puede optar o no por ir moviendo a los cerdos. La finalidad es que puedan aprovechar al 100% la bellota y las hierbas de cada parcela. Una vez que se han agotado los recursos de una zona, se trasladan a otra para asegurar un suministro constante de bellotas y hierba, que como ya sabemos es fundamental para su engorde. No se trata de que nuestros cerdos ibéricos se adapten a la dehesa, sino que la dehesa se adapte a ellos. Si hay una montanera y dehesa buena, suele asignarse 1.5 hectáreas por cerdo, ya que en este espacio hay suficientes bellotas para que se alimenten. Sin embargo, si la dehesa es inferior, se otorgará 4,5 hectáreas por cerdo. Recuerda que en nuestro artículo sobre como saber si un jamón es de bellota puedes quitarte las dudas que tengas al momento de escoger tu producto. Al caer el sol, se los vuelve a recoger en las Zahúrdas para que estén resguardados del frío. Estas estructuras actúan como “hogares” para nuestros cerdos ibéricos, además de ser un refugio, aquí se controla su peso y monitoreo de su salud. En conclusión  La montanera emerge como un capítulo vital en la tradición de la crianza de nuestros cerdos ibéricos. Este proceso no solo es un fenómeno natural, sino un compromiso con la sostenibilidad, la herencia gastronómica y la armonía con el entorno natural. Por lo tanto, la montanera no solo nutre a nuestros cerdos ibéricos; nutre la tradición y pasión con la que son cuidados, manteniendo latente una parte representativa de nuestra cultura. Desde RR Ibéricos, deseamos transmitir el especial cuidado y respeto que se tiene en cada ciclo de nuestros productos ibéricos, para que tú puedas disfrutar de todos los matices de sabor y calidad que te ofrecemos.
Cómo cortar una paleta ibérica

Cómo cortar una paleta ibérica fácilmente paso a paso

por Eva Robledo en nov 07 2023
Con mucha ilusión compras tu paleta ibérica, pero es en ese momento donde comienzan las dudas, acechando en nuestra mente, la gran pregunta, ¿cómo cortar una paleta ibérica? Ante todo, calma, como ya sabemos, nadie nace sabiendo. Por eso, una vez más, estamos aquí, para transmitirte confianza y motivarte a que te inicies en esta experiencia culinaria. Hoy te ayudaremos con técnicas y trucos infalibles, para que aproveches hasta el último trocito de tu anhelada paleta ibérica y disfrutes del proceso. ¡Empecemos! Anatomía de la paleta ibérica Aunque existen algunas similitudes con el jamón ibérico, tenemos que saber que tienen una morfología distinta; pero si quieres sacarte las dudas, te lo dejo nuestro artículo sobre como empezar un jamón ibérico. La paleta deriva de las extremidades delanteras del cerdo, aquí la gran diferencia con el jamón ibérico, que proviene de las patas traseras. Siendo así, la paletilla más pequeña y delgada. La paleta ibérica se compone de diferentes sectores, cada uno con características y cualidades específicas que contribuyen a su sabor y calidad, estas son: Caña: tras la pezuña, continua la caña, es ahí donde colocaremos la mano al momento de cortar la pieza. En este sector, la carne está muy curada y es difícil sacar, por lo que es necesario tener paciencia para conseguir sacar taquitos. Jarrete: también conocido como codillo. Esta zona se sitúa entre la tibia y el peroné de la paleta. Se caracteriza por tener un sabor muy intenso y de grandes matices. Al ser más fibrosa que otras partes, se suele cortar en forma de tacos o de lonchas más pequeñas. Babilla: ubicada en el sector opuesto a la maza; posee menos carne y está más curada, ya que está más cerca al hueso, lo que le aporta un intenso sabor y aroma. Maza: contrariamente a la babilla, aquí tendremos una mayor cantidad de carne, con más grasa, dotándola de una mayor jugosidad, pero sin perder aroma o sabor. Punta: es el extremo opuesto a la pezuña, su carne es más salada pero no menos sabrosa. ¿Qué necesitamos para cortar la paleta ibérica? Ahora que logramos identificar cada sector de nuestra preciada paleta, estamos un paso más cerca de tomar el control y pasar a la acción. Vamos a familiarizarnos con algunos utensilios que serán necesarios: Soporte: lo utilizaremos para colocar nuestra paleta ibérica y así, tener estabilidad al cortarla. Cuchillo paletero: su hoja es más flexible y fina, siendo más corto que el cuchillo jamonero estándar. Cuchillo descortezador o puntilla: sirve para quitar la corteza de la paleta. Tiene una hoja más ancha y resistente. Cuchillo deshuesador: no es imprescindible, aunque sí se recomienda para conseguir un mayor rendimiento de la pieza.  Pinzas o tenedor: es preferible usarlas, ya que así evitaremos que nuestras manos queden resbaladizas por la grasa de las lonchas. Y obvio, nuestra paleta ibérica. Es importante corroborar que los cuchillos se encuentren correctamente afilados, para ello te recomiendo que tengas a mano una chaira o piedra de afilar ante el caso que lo necesites. Entonces, ¿por dónde comienzo mi paleta?  Antes de responder a esta pregunta, vale aclarar que no hay una manera correcta o incorrecta de empezar nuestra paleta ibérica. Ya que esto dependerá de la rapidez con la que vayamos a consumir nuestro producto.     Si el propósito es compartir la paleta con amigos o para alguna celebración, lo aconsejable es que comiences colocando la pezuña hacia arriba, comenzando por la maza, al igual que se hace en hostelería. Como terminaras la paleta enseguida, al momento de darle la vuelta a la pieza, la babilla estará óptima para seguir cortando por allí. Por el contrario, si la idea es destinar nuestra paleta ibérica para un consumo familiar (tiempo medio de consumo de dos meses), es mejor comenzar colocando la pezuña hacia abajo, aprovechando la parte de la babilla que estará en su mejor punto.  Como explicamos más arriba, la babilla al estar más cerca del hueso está más curada, por ende, posee menos jugosidad, por eso es mejor servirla antes. En cambio, la maza seguirá óptima para cuando vayas a degustarla. 3, 2, 1, estamos listos para cortar nuestra paleta Llegado este momento, tenemos todo preparado y con el entusiasmo por las nubes.  Estamos listos para cortar nuestra paleta ibérica, ¡Manos a la obra! Lo primero que tenemos que hacer es comprobar que tenemos todos los utensilios que precisaremos para estar relajados durante el corte y no interrumpir nuestra concentración durante el proceso. Recuerda, como mencionamos anteriormente, que es imprescindible que los cuchillos estén bien afilados y, de ser posible, que utilices pinzas o un tenedor para coger cada loncha que vas cortando. Con todo listo, comenzamos. Paso a paso para cortar una paleta ibérica Nos vamos a asegurar que nuestra paleta ibérica quede bien sujeta al soporte, así ganaremos estabilidad y será más fácil realizar el corte.  El primer paso es limpiar la paleta antes de comenzar a cortar. Usamos la puntilla para retirar la corteza y grasa amarilla. Aquí es prudente que retires solo aquella que estés seguro de consumir, así tu paleta se mantendrá en el punto de curación perfecto. Eso sí, una vez cortada, la tienes que tirar. Aunque de esto se hable bastante, lo cierto es que una vez removida no cumple ninguna función como método de conservación para la paleta. Hay que tener en cuenta, que la dirección correcta de corte es hacia nosotros. ¡Mucha atención aquí!, queremos que disfrutes, sin cortarte en el intento. Una vez que divisemos la carne, es el momento de cambiar el cuchillo y utilizar el cuchillo paletero para comenzar a cortar lonchas de nuestro tesoro ibérico. Es normal que las primeras lonchas sean más pequeñas, hasta que tengamos más carne al descubierto. Lo ideal es que el grosor de las lonchas no sean ni muy finas ni muy gruesas. El secreto está en que el cuchillo tiene que insinuarse por debajo de la loncha, procurando no titubear con el cuchillo, evitando el zigzagueo. Cuando lamentablemente notes que va quedando menos de tu paleta ibérica, es el momento ideal para que utilices el cuchillo de deshuesado, ya que facilita cortar la carne de alrededor del hueso. Al acabar, ¡no tires el hueso de tu paleta!, aquí te explicamos como puedes aprovechar los huesos de tu paleta ibérica.  ¡Bravo!, llegó el momento más esperado, es hora de emplatar y disfrutar nuestra delicia.  Por cierto, te dejamos ideas de recetas fáciles para que prepares con tu manjar. ¿Y si me sobran lonchas de paleta ibérica? ¡Que no cunda el pánico!, bien sabemos, que el entusiasmo puede hacernos cometer el error de cortar de más, por eso te dejamos algunos artículos que van a ayudarte a conservar tu producto, toma nota: Cómo conservar embutidos Ibéricos Congelar jamón ibérico En resumen  Desde RR Ibéricos, te alentamos a que te animes a la experiencia de cortar tu propia paleta ibérica, pero también recuerda que tenemos a tu disposición los mejores ibéricos loncheados, cortados a mano y envasados al vacío para que lleguen a tu casa como recién cortados. Encuentra aquí todos nuestros productos. Cortar nuestra paleta ibérica en casa ya no es una utopía. Como hemos visto, todo lo que necesitamos es conocer la anatomía de nuestro producto para saber dónde empezar a cortar, tener los utensilios correctos y seguir los pasos que fuimos explicando. A medida que practiques, ganarás confianza y seguridad. ¡A por ello!
7 Recetas de Entrantes Gourmet fáciles y sanas - Productos ibéricos de bellota - RR

7 Recetas de Entrantes Gourmet fáciles y sanas

por Eva Robledo en nov 01 2023
Estamos en la recta final del año, época donde comenzamos a planear despedidas con colegas, reuniones familiares, celebraciones para despedir el año, etc. Y como buenos anfitriones, queremos sorprender y lucirnos frente a nuestros invitados. Vamos a preparar recetas de entrantes gourmet simples pero no menos creativas. La idea es que te animes a incorporar nuevas texturas y mezclar sabores. Al final, cocinar es un arte, lo que importa es jugar y divertirnos en la cocina. Por esta razón, hoy te propones 7 de estos entrantes gourmet para ampliar tu repertorio y que así logres tu objetivo: agasajar a tus comensales. ¡Manos a la acción! 7 Entrantes gourmet 1- Salmorejo con virutas de jamón ibérico Un entrante gourmet versátil que se adapta a la ocasión, además nos lleva de viaje por la herencia culinaria andaluza, evocando a la nobleza de los ingredientes de la región.  Ingredientes: tomates maduros, pan duro (preferiblemente rústico), ajo, aceite de oliva, vinagre de Jerez, sal y jamón ibérico en virutas para decorar. Preparación: lavamos y cortamos los tomates en trozos grandes, retirando el tallo y las semillas. Mientras, dejamos en remojo en agua el pan, una vez que absorba el líquido, lo exprimimos para eliminar el exceso. En una licuadora o procesadora (según cuál tengan), trituramos los tomates, el pan, el ajo y el vinagre de Jerez hasta obtener una mezcla suave y homogénea. Lentamente, agregamos el aceite de oliva y seguimos mezclando hasta lograr una consistencia cremosa, llegado este punto, nos detenemos y llevamos el salmorejo al refrigerador durante al menos una hora. Para innovar, vamos a presentar el salmorejo en copas individuales, añadiendo virutas de jamón ibérico y hojas de albahaca fresca para así realzar los sabores. 2- Rollitos de berenjena con queso de cabra y nueces Esta preparación nos invita a jugar con todos los sentidos. Vamos a combinar lo elegante con lo rústico, lo suave con lo crujiente. La berenjena se convierte en la estrella de este festín de sabores. ¡Vamos! Ingredientes: berenjenas cortadas en rodajas finas, queso de cabra suave, nueces picadas, salsa de tomate (si es posible, opta por hacer una casera).  Preparación: lo primero que haremos es dejar precalentando el horno a 180 °C. Mientras, en una bandeja para hornear, colocamos las rodajas de berenjenas rociándolas con un poco de aceite de oliva. Asamos las berenjenas en el horno durante 10 minutos o hasta que estén tiernas. Conseguido este paso, colocamos una capa de queso de cabra sobre cada rodaja, y espolvoreamos las nueces picadas sobre el queso. Calentamos la salsa de tomate mientras enrollamos cada rodaja de berenjena, con asegurándolas palillos.  Lo servimos en platos pequeños, vertiendo la salsa de tomate por encima y ¡voilà! 3- Espárragos envueltos en jamón ibérico con salsa holandesa de azafrán Como dijimos al principio, la idea en la cocina es jugar con los sabores. Simple y sencillo, pero que asegura un romance en el plato. Sin más, ¡comencemos! Ingredientes: espárragos frescos, nuestro jamón ibérico de bellota, huevos (para hacer la salsa holandesa), mantequilla y azafrán para darle color y sabor. Preparación: precalentamos el horno a  180 °C y horneamos los espárragos hasta que estén tiernos (entre 8 y 10 min). Dejamos que se enfríen, para envolver cada espárrago con una loncha de nuestro delicioso jamón ibérico, ¡no vale robar una feta!  Para la salsa holandesa, derretimos la mantequilla en una cacerola a fuego lento mientras batimos las yemas de huevo. Comenzamos a incorporar la mantequilla gradualmente mientras batimos. Hacemos una pausa para agregar el azafrán y volvemos a mezclar, así damos color y sabor a nuestra salsa. Con todo listo, servimos en porciones individuales de dos unidades, vertiendo la salsa caliente por encima. Un entrante gourmet súper fácil que dejará a tus invitados con la boca abierta. 4- Ensalada de salmón ahumado Para los que adoramos el salmón, esta este es un entrante frío goumet que te encantará. Una ensalada atípica para  sorprender y cautivar a nuestros invitados. ¡Ojo!, no te descuides, que seguro cuando la sirvas en nada desaparece. Ingredientes: salmón ahumado en lonchas, calabacín, cebollinos, olivas verdes, menta, perejil, ralladura de limón, zumo de una naranja y zumo de un limón, aceite de oliva y sal.     Preparación: cortamos el calabacín en finas lonchas y lo asamos por ambos lados; también cortamos los cebollinos, y los llevamos a la sartén, pero solo para asarlos levemente. Cortamos las olivas y el cebollino, para agregarlos a un bol o fuente, junto con el calabacín, las lonchas de salmón ahumado, también sumamos, el perejil picado, la ralladura de limón y las hojas de menta. Dejamos esto por un momento, para concentrarnos en la emulsión que obtendremos mezclando el zumo de naranja, limón y aceite de oliva. Añadimos esto al bol, junto a la sal y pimienta a gusto. Con todo mezclado, lo dejamos reposar 15cminutos en el refrigerador para luego llevarlo directo a la mesa.  Como un adicional para acompañar, puedes colocar rebanadas de pan con queso fresco untado. 5- Carpaccio de remolacha con lomo ibérico y rúcula Vamos con otro entrante frío que, aunque no sea primavera, llenará nuestros platos de color. Con esta versión de carpaccio y nuestro exquisito lomo ibérico de bellota, prepárate para los elogios que recibirás. ¡A por ello! Ingredientes: remolachas cortadas en rodajas finas, lonchas de lomo ibérico, rúcula fresca, reducción de vinagre balsámico y virutas de queso parmesano. Preparación: en un plato grande, colocamos las rodajas de remolacha, las cubrimos con las lonchas de lomo ibérico, a esto le añadimos las hojas de rúcula, para que nuestro lomo quede cubierto de ellas. Luego, agregamos la reducción de vinagre balsámico y esparcimos las virutas de queso parmesano. Ahora sí, ¡todo listo para disfrutar! 6- Croquetas de champiñones y espinacas con salsa de yogur y eneldo Un clásico atemporal que nunca pasa de moda. Son tan flexibles que podemos jugar a combinar diferentes ingredientes, y de seguro quedarán deliciosas. ¿Estás para divertirte haciéndolas? ¡Allá vamos! Ingredientes: champiñones cortados, espinacas frescas, cebollas, ajo, queso y pan rallado, huevos, harina, un pote de yogur natural, eneldo, sal y pimienta. Preparación: cortamos en pequeños trocitos la cebolla junto con el ajo y salteamos a fuego medio. Una vez que la cebolla esta dorada, agregamos los champiñones junto a las espinacas, condimentamos con sal y pimienta y mezclamos para integrar todo. Cuando esté listo, retiramos del fuego y dejamos enfriar.  Mezclamos la preparación con el queso rallado, un huevo batido y la cantidad suficiente de pan rallado para formar una masa moldeable. Formamos las croquetas y las pasamos por harina, huevo y pan rallado antes de freírlas. Una vez que estén doradas y crujientes, es momento de retirar del fuego. Aquí, recomiendo que las dejes escurrir o utilices papel absorbente. Para hacer nuestra salsa, mezclamos el yogur y eneldo picado.    7- Pinchos de vieiras con salsa de cítricos y morcón ibérico En esta preparación, nos atrevemos a ir más allá, fusionando el sabor del mar y la tierra. El resultado: unos pinchos llenos de sabor, que prometen sorprender tu paladar. Ingredientes: vieiras frescas, zumo de cítricos (limón, naranja, lima), morcón ibérico de bellota en trocitos, aceite de oliva, palillos y unas hojas de cilantro que usaremos para decorar.  Preparación: salteamos ligeramente las vieiras en una sartén. Mezclamos los zumos con el aceite de oliva, hasta obtener una salsa de cítricos. Pinchamos las vieiras en los palillos, agregando por último nuestro exquisito el morcón ibérico. Para finalizar, vertimos la salsa cítrica y hojas de cilantro fresco, ¡Bon appetit! Recuerda, siempre que puedas, escoge alimentos que sean sostenibles y amigables con el medio ambiente. Desde RR ibéricos, creemos en que cada acción, por pequeña que parezca, nos acerca más al cambio que necesitamos. Deseamos que disfrutes y te diviertas preparando nuestras recetas, no te olvides de compartir con nosotros cuál de todas te animaste a preparar 🤤.  ¡Hasta la próxima! Conoce nuestros productos ibéricos
Como empezar un jamón ibérico - Productos ibéricos de bellota - RR

Como empezar un jamón ibérico

por Eva Robledo en oct 24 2023
Con un aroma tentador y su sabor exquisito, el jamón ibérico, con su seductora textura, nos sumerge en un viaje sensorial al degustarlo.  Es normal que sientas algunas dudas, incluso miedo, al momento de preguntarte:¿Cómo empezar un jamón ibérico?, pero es lógico, no nacemos sabiendo.  Hoy, desde RR ibéricos, te propongo adentrarnos al ritual que simboliza comenzar un jamón ibérico. La idea es simple: ayudarte a ganar confianza para el momento de empezar el tuyo y, sobre todo, disfrutar haciéndolo.  ¡Comencemos! La anatomía del jamón ibérico Antes de empezar a adentrarnos en cómo comenzar una pata de jamón ibérico, creemos que es importante que sepas identificar cada zona que lo compone. Vale aclarar, que, no hay una forma correcta para abrir nuestro jamón, pero hay que entender que cada una de las partes influye en cómo lo abrimos según el uso que le demos.   Nuestra pata tiene tres zonas principales: la babilla, la maza y la contramaza. La babilla: está encajada entre el fémur y la cadera, en la parte opuesta de la maza; es menos jugosa que la maza, pues está rodeada de menor cantidad de grasa exterior porque está más próxima al hueso, lo que la hace que sea una carne más curada, con menos grasa y de un tono más oscuro. La maza: es la parte más ancha de nuestra pata, posee más carne, y su sabor es tierno e intenso. Las lonchas que se obtienen de esta zona son más jugosas y su tonalidad más encendida. La contramaza: situada debajo de la maza, su gusto es bastante similar.       Nuestros aliados Ahora que podemos identificar cada parte de nuestro jamón, vamos el momento de la acción. Pero antes necesitaremos algunos utensilios que nos ayudarán: Jamonero Cuchillo jamonero (corte largo y delgado) Cuchillo de deshuesar o puntilla Afilador o chaira Pinza o tenedor Pero, ¿por dónde empezar un jamón ibérico? Suele ser la duda que aparece en nuestra mente cuando acabamos de comprar nuestro jamón ibérico. La respuesta dependerá de la rapidez con la que vayamos a consumir nuestro producto. Teniendo en cuenta esto, hay dos zonas de corte diferenciadas para inaugurar nuestro manjar.     Si vamos a destinar nuestra pieza para un consumo familiar (tiempo medio de consumo de 1 mes y medio), sugerimos iniciar el corte del jamón ibérico desde la parte de la babilla. Como ya hemos explicado, esta sección está más curada y posee menos jugosidad, dotándola de aromas más delicados. Para ello, colocaremos nuestro jamón en el jamonero con la pezuña hacia abajo, de modo que la zona de la babilla quede en la posición superior, lista para comenzar a cortar. Ahora bien, cuando el propósito de compartir nuestro jamón ibérico es para una celebración, en eventos o como consumo hostelero (tiempo de consumo inferior a 3 días), lo asertivo es comenzar a cortar por la zona de la maza. Estas lonchas serán más jugosas, teniendo en cuenta que vamos a terminar rápido y cuando tengamos que darle la vuelta a la pieza, la babilla seguirá en su punto óptimo. Recuerda que, cuanto más cerca está la carne del hueso, antes se cura; por ende, la babilla estará más curada que la maza.   ¡Luces, cámara, jamón! Con todo preparado y las ganas de comenzar a disfrutar nuestro jamón ibérico, estamos listos para iniciar el ritual.  A punto de pasar a la acción, debemos comprobar que tenemos todo correctamente listo para empezar. Lo primero e importantísimo detalle, es comprobar que tenemos nuestro cuchillo jamonero afilado. En este punto hago un inciso, ya que no es necesario que tengas otro para quitar la corteza, aunque te recomiendo que dispongas de uno de hoja ancha que también este correctamente afilado. Empezando el jamón paso a paso Antes que nada, vamos a prestar atención al comprobar si nuestra pata de jamón ibérico está bien sujeta al jamonero para que no se mueva mientras comenzamos a cortar. Comenzamos limpiando, retirando la corteza, ¡Ojo!, porque aquí hay muchas opiniones sobre si es útil para conservar el jamón posteriormente, lo cierto es que como explicamos en otros post, (como conservar embutidos ibéricos), una vez quitada, no sirve y no cumple ninguna función positiva para el jamón. Vamos retirando la corteza y grasa amarilla del jamón, hasta que tengamos a la vista la carne. Desde RR Ibéricos, te aconsejamos que solo retires la parte que tienes prevista consumir, de esta manera evitaremos que se reseque la pieza, manteniendo la carne tierna por más tiempo. Una vez divisada la carne, ¡Eureka!, cambiamos el cuchillo para comenzar a utilizar el cuchillo jamonero. Tenemos que ir laminando poquito a poco y siempre en horizontal por la zona que está más cercana a la pezuña y terminando en la que está más próxima a ti. Lo ideal, para acercarnos a un corte perfecto, es mantener el cuchillo plano, realizando cortes de lonchas lo más finas posibles.     Ten en cuenta que la mano en la que utilices el cuchillo, debes situarla siempre detrás del mismo para evitar cortarte. Queremos disfrutar de nuestro jamón sin que nadie salga herido, ¿verdad? No te desesperes si no puedes cortar más lonchas de jamón, ten en cuenta que puedes hacer taquitos de jamón ibéricos, que además sirven para innumerables platos y como toda receta que lleve la palabra “ibérico”, quedará estupendo.  Por cierto, aquí te dejamos algunos entrantes con jamón ibérico que puedes preparar. ¡Enhorabuena! Llegó el mejor momento más esperado, es hora de emplatar y disfrutar nuestro manjar.  ¿Y si tardamos más de lo pensado en terminarlo? No hay de que preocuparse, como siempre, estamos aquí para ayudarte. Sabemos que estas dudas pueden surgirte, por eso te dejamos algunos artículos que podrán ser de ayuda: Como conservar un jamón en casa Congelar jamón ibérico    En resumen Aunque al principio puede parecer abrumador, como hemos visto, comenzar nuestro jamón ibérico tan solo implica conocer la anatomía de esta delicia culinaria, utilizar los aliados correctos y seguir cuidadosamente los pasos que fuimos explicando. Recuerda que la práctica hace al maestro.  Desde RR Ibéricos, esperamos haberte brindado la confianza y la información necesaria para que te sientas preparado y entusiasmado para empezar tu jamón ibérico. Ahora que estás libre de dudas y con los conocimientos correctos, desbloquearás un mundo de sabores y texturas que te llevarán a una experiencia culinaria inigualable.   Conoce nuestros productos ibéricos
Congelar jamón Ibérico

Congelar jamón ibérico ¿Se puede congelar el jamón ibérico?

por Eva Robledo en oct 17 2023
Pocas delicias pueden compararse con la exquisitez del jamón ibérico, un manjar que hace agua la boca, provocando delirio en cada bocado. Dispuestos a disfrutarlo, nos damos cuenta de que, por suerte, tenemos jamón para rato. Es aquí el origen de la cuestión, ¿qué haremos con el resto?Hoy os traemos una incógnita que genera muchas dudas, ¿se puede congelar el jamón ibérico? Vamos a desvelar juntos este misterio y ayudarte a que puedas conservar de la mejor manera nuestro riquísimo jamón ibérico.¡Desvelemos el misterio!   Opta por envases al vacío Sabemos cuanto anhelas preservar la calidad y el sabor auténtico de tu jamón ibérico. Por eso, desde RR Ibéricos, te aconsejamos que escojas siempre, de ser posible, los productos que están envasados al vacío. Es la manera más correcta de preservar el sabor y calidad de este producto. Te asegurarás de no exponer tu valioso jamón ibérico a posibles deterioros.   ¿Por qué elegir comprar jamón Ibérico envasado al vacío? Simple: Porque ofrece varias ventajas claves, como una mayor vida útil, preservación del sabor y textura, evitando pérdida de aromas, facilitando el almacenamiento y reduciendo el riesgo de contaminación. Lo que hace que sea una elección conveniente y segura para cuidar de nuestro jamón ibérico, asegurándonos de disfrutar su calidad durante más tiempo.    Y la pregunta del millón, ¿se puede congelar el jamón ibérico? Como aclaramos en el párrafo anterior, desde RR Ibéricos no es algo que recomendamos hacer, pero hay que admitir que poder, se puede congelar el jamón ibérico, aunque ya sabemos que no es lo más óptimo.   Aquí es importante entender que al momento de someter nuestro tesoro ibérico al frío del congelador, algunos cambios en su textura y sabor serán inevitables. No es la manera que más nos gusta de conservar un jamón ibérico.Pero tranquilidad, existen algunas formas de que puedas congelar tu jamón ibérico de una manera adecuada y así, minimizar los efectos negativos para disfrutar de la mejor calidad posible después de la descongelación. ¿Como congelar el jamón ibérico? Primero, es esencial que tengamos cortado el jamón en porciones pequeñas para, de esta manera, facilitar su posterior descongelación. ¡Ojo! No es recomendable que lo cortes en lonchas muy finas, ya que estas pueden perder fácilmente su textura durante el proceso de congelación y descongelación. Luego, envolveremos cada porción en papel film, prestando mucha atención, para asegurarnos que quede bien sellado.   Antes de llevar nuestro jamón ibérico a congelar, vamos a colocar las porciones envueltas en una bolsa de congelador hermética y a eliminar la mayor cantidad posible de aire antes de sellarla. Esto ayudará a evitar la pérdida de humedad y la contaminación de olores de otros alimentos.Como consejo práctico, es útil que etiquetes las bolsas con la fecha, ya que tiene que consumirse en un periodo comprendido entre uno y tres meses, pues si pasa más tiempo puede perder algunas de sus propiedades y no queremos que eso suceda, ¿verdad?Con los pasos previos realizados, llevaremos nuestro jamón ibérico a congelar a una temperatura igual o inferior a 18 grados bajo cero, siempre y cuando esté en perfecto estado de curación. Lo que implica que, si ya han pasado varias semanas desde que se abrió la pieza, será preferible optar por no congelar este producto. Entonces, ¿cómo descongelo mi jamón Ibérico? Vamos a descongelar nuestro jamón ibérico lentamente. Esto implica sacarlos del congelador y pasarlo al refrigerador durante al menos 24 horas antes de su consumo. Evitemos descongelar el jamón a temperatura ambiente, porque al hacerlo afectaremos su textura y sabor. Una vez descongelado ya no hay vuelta atrás, lo que significa que no puedes volver a congelarlo y es conveniente consumirlo en un plazo razonable para mantener toda su frescura, aunque entendemos que teniéndolo a la vista eso no será un problema. Y por si te has quedado con alguna duda, aquí te dejo algunos consejos extra sobre la conservación del jamón ibérico. En conclusión Cuando nos enfrentamos a la pregunta de si se puede congelar el jamón ibérico, ahora sabemos que la respuesta es sí, aunque no es la mejor opción. Como aclaramos más arriba, desde RR Ibéricos te aconsejamos que lo ideal es que adquieras el producto envasado al vacío con el fin de preservar toda la calidad y el sabor auténtico, y así disfrutarlo como el primer día. Recuerda que, nuestro delicioso jamón ibérico está realizado de manera artesanal, con lo cual es fundamental que lo conserves de manera adecuada y respetes sus indicaciones de conservación.Sin embargo, si esta opción no está a tu alcance, siguiendo las pautas que te hemos dejado, estamos seguros de que lo conseguirás. Asegúrate de descongelarlo con paciencia y amor en el refrigerador para que no pierda su frescura y sabor.Esperamos que nuestra ayuda te haya resultado útil y que puedas disipar cualquier temor que tuvieras sobre la conservación de nuestro apreciado jamón.¡Hasta la próxima!
Recetas otoñales faciles y saludables

7 Recetas otoñales fáciles y saludables

por Eva Robledo en oct 10 2023
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Poco a poco, el paisaje de nuestro entorno comienza a teñirse de nuevos colores, las hojas de los árboles se caen, enviándonos el mensaje de que el OTOÑO ha llegado. En la temporada de la transformación, nuestra curiosidad se agudiza. Dicho esto, quiero darle la bienvenida que se merece y alentarte a que redescubras los sabores que trae consigo. Por ello, en este post te voy a dar 7 recetas otoñales para que incorpores a tu rutina y te deleites. La idea es simple: que disfrutes y puedas compartirlas con amigos, al acabar tu día, o como prefieras. Lo que importa es que te diviertas al hacerlas. ¡Comencemos!   7 Deliciosas recetas otoñales   1- Crema de calabaza y Jamón Ibérico: No podemos iniciar el otoño sin utilizar su producto estrella. Por eso, te propongo que preparemos esta crema de calabaza. Vamos a mezclar la suavidad de la calabaza y la intensidad de nuestro jamón Ibérico. ¿Listo para disfrutar hasta la última cucharada?   Ingredientes: ajo, calabaza, cebolla, caldo de verduras, jamón ibérico y nata. Preparación: salteamos la cebolla y el ajo en una sartén con un poco de aceite de oliva. Mientras, en una olla vamos preparando nuestro caldo de verduras (si tienes poco tiempo, los calditos del súper quedan genial). Agregamos a la olla la calabaza junto a los otros ingredientes, y dejamos que se cocine hasta que la calabaza esté tierna. Retiramos del fuego para triturar la sopa, agregamos la nata y sazonamos a gusto. Por último, servimos y decoramos con nuestro Jamón Ibérico de bellota. Recuerda, en la simplicidad y la calidad de los ingredientes está el truco. Cuanto más naturales, mejor. 2- Calabacín a la plancha con burrata:  Ingredientes nobles que harán que te luzcas, un plato fácil pero lleno de sabor. Vamos a preparar esta receta otoñal y sorprender a nuestros comensales.   Ingredientes: calabacines, burrata, limón, albahaca, pimienta negra y sal Maldon. Preparación: cortamos el calabacín en lonchas gruesas. Podemos optar por cocinarlo en la plancha o la parrilla; esperamos hasta que esté hecho de ambos lados y retiramos del fuego. Colocamos los calabacines en capas, por encima agregamos la burrata, rociamos con aceite de oliva, ralladura de limón y un poco de su zumo. Finalmente, añadimos hojas de albahaca y sal al gusto. ¡Bon appétit! 3- Tortilla española con chorizo Ibérico: Este es mi plato favorito para disfrutar con los míos. Un plato que en todas las temporadas siempre apetece compartir. ¡Vamos a por ello!     Ingredientes: huevos (siempre que puedas, elige de gallinas criadas al aire libre), patatas cortadas en cubos, chorizo ibérico cortado fino, cebolla picada, aceite de oliva, cilantro, sal y pimienta al gusto. Preparación: lo primero que haremos es freír las patatas, más tarde añadimos las cebollas hasta que estén doradas. Mientras se cocinan, batimos los huevos junto al chorizo, que lo añadimos crudo para aprovechar su calidad. Retiramos las patatas del fuego para incorporarlas junto a los huevos, aquí aprovechamos para añadir sal o incluso pimienta. Volcamos en la sartén y regresamos al fuego. La cocción dependerá del punto en el que te guste, yo prefiero que esté dorada y jugosa, pero como ya sabemos, cada maestrillo tiene su librillo. Te dijo aquí otra alternativa para hacer tu tortilla de patatas 🙃 4- Ensalada otoñal de lentejas y peras: Un tributo a la abundancia de la temporada, que te hará apreciar la versatilidad de ingredientes que conoces desde siempre. Ingredientes: lentejas cocidas (si no tienes tiempo, también puedes usar las que vienen ya cocidas), peras maduras cortadas en cubos, cebolla roja picada, nueces troceadas, espinacas frescas, aceite, sal y, si te gusta, vinagre balsámico. Preparación: elige el bowl que más te guste para ensamblar tu ensalada. Combina las lentejas junto a las peras y la cebolla ya cortadas. Luego, agrega las nueces y las espinacas. Prepara un aderezo con aceite de oliva, vinagre balsámico, sal y pimienta. Mezcla todo y ¡listo! Puedes acompañarlo con pan de cristal que le quedará muy bien. 5- Tosta de higo y lomo o jamón Ibérico: Simple, sencillo y delicioso. Celebremos el otoño combinando la dulzura de los higos frescos y la suavidad de nuestro lomo ibérico de bellota en una tosta que captura la esencia de la temporada en cada bocado.   Ingredientes: rebanadas de pan (puedes elegir el pan de Payés o el que más te guste), higos maduros, queso manchego, miel y nuestro lomo Ibérico. Preparación: tostamos las rebanadas de pan, agregándoles un poco de aceite de oliva. Luego, retiramos para emplatar, colocando el queso manchego, nuestro exquisito lomo ibérico y, por último, los higos. Como detalle final, rociamos un poco de miel por encima, ¡y a disfrutar!   6- Ensalada de naranjas y bacalao: Una preparación que vibra frescura, pero que esconde una explosión de sabores. Aventurémonos en esta combinación e innovemos nuestros aperitivos de otoño. Ingredientes: naranjas, bacalao desalado, cebolla roja, aceitunas negras, aceite de oliva, vinagre de Jerez (o vinagre de vino tinto), sal y pimienta. Preparación: comienza cortando las naranjas en rodajas finas, al igual que la cebolla roja. Corta el bacalao en cubos después de desalarlo (no olvidéis este paso). Luego, en un tazón grande, coloca las rodajas de naranjas, el bacalao desmenuzado, las rodajas de cebolla y las aceitunas negras. Prepara un pequeño aliño con aceite de oliva, vinagre de Jerez, sal y pimienta. Vierte el aliño sobre la ensalada y deja reposar durante unos minutos para que los sabores se mezclen. Ahora sí, ¡listo para servir! 7- Bocados crujientes de setas y jamón Ibérico: Sabemos que el otoño nos brinda una abundancia de sabores y aromas especiales. En esta receta vamos a combinar la exquisitez del jamón ibérico con la profundidad de las setas para crear unos bocados crujientes como las hojas que se desprenden de los árboles. ¡Empecemos! Ingredientes: una lámina de hojaldre (preparada), jamón ibérico en tiras finas, setas variadas, limpias y en láminas, huevos, aceite de oliva, sal y pimienta a gusto. Preparación: precalienta el horno a 200 °C. Extiende la lámina de hojaldre y córtala en cuadrados del tamaño deseado. Colócalos en una bandeja de horno (puedes usar papel de horno para evitar que se peguen). Sobre cada cuadrado, coloca las tiras de jamón Ibérico. Saltea las setas en aceite de oliva y sazona con sal y pimienta hasta que estén tiernas y doradas. Agrega una cucharada de las setas salteadas a cada cuadrado. Dóblalos por la mitad para formar triángulos o rectángulos, asegurando que los ingredientes queden sellados en el interior. Con un pincel, cepilla la parte superior con huevo batido para darles un brillo dorado. Hornea durante unos 15-20 minutos, o hasta que estén dorados y crujientes. Luego sírvelos calentitos y a disfrutar. Desde RR Ibéricos, te alentamos a escoger productos de calidad que sean sostenibles y amigables con el medio ambiente, como nuestros productos Ibéricos, que se producen en un entorno de respeto y cuidado. Creemos que en cada acción, por pequeña que parezca, nos acerca más al cambio que necesitamos. Esperamos que estas 7 recetas otoñales te inspiren a experimentar con nuevos sabores y que te diviertas al prepararlas. ¡Que esta nueva temporada te siga brindando momentos de alegría y sabores deliciosos! Hasta la próxima.    Nuestros productos ibéricos